23 de agosto de 2011

Lloviendo piedras | Libro: El inciso de metal

Y a las diez de la noche
granizo a graznidos.

Noche ideal
para desenterrar dráculas
pasados por agua
y que la sangre corra
pareja a la tormenta
en eclipse de rabia.

Atrapando y trasquilando
a destajo la lluvia
nuestras cabezas arrepentidas de ganado
-todas iguales-.

La furia de dios
sigue derramándose como agujas de níquel
sobre los colosales caballos de Tarkovsky.
............

2 comentarios:

Zoe Sepúlveda (vía Facebook) dijo...

que maravilla, que texto tan bonito...

pepeworks dijo...

Muchísimas gracias. Me alegra mucho, mucho, que te haya gustado!!

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